Mostrando entradas con la etiqueta Biography. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Biography. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de septiembre de 2012

De vuelta a la realidad

Volver para pensar. Ese es mi subtitulo. Empiezas una nueva etapa, cambias de aires, sigues con chica que recorre tu cabeza una y otra vez. Mucha gente nueva. Sensaciones nuevas y diferentes. Tanto que contar. Recopilemos esta andadura que me hace reflexionar sobre muchas cosas. Continuará...

domingo, 20 de noviembre de 2011

De aquí a la Luna.

Muchos sentimientos avenidos que te surgen en la cabeza, que te hacen abandonar de este mundo, sumergido únicamente en la música, en acordes que te provocan reflexionar sobre demasiadas cosas. Pero siempre salta la misma cuestión que te produce volver a estar feliz, o hacer cosas que hagan sentirte más alegre. Todos esos viernes, el día más deseado de la semana, responsable de una consecución de nervios más numerosos que los de la semana de exámenes. Todo producido por ella, sin más que decir. Por lo tanto, aunque eches de menos ciertas cosas, momentos alucinantes o sentimientos pasados, tienes que mirar hacia delante, y lo más importante, vivir el presente, de tal forma que disfrutemos de lo que tengamos, de los amitos, de los momentos que vives junto a ellos, y sobre todo, junto a ella.

sábado, 16 de julio de 2011

Tú vives en mi mente.

Subes el volumen de la música, poniendo a sonar algún CD que otro. Uno de los buenos que tienes en el repertorio de tu espacio vital, tu habitación. Tirado en la cama, empiezas a pensar en todo, un popurri de recuerdos e ideas que llenan tu mente y desaparecen para dejar paso a otras. Recuerdos que te vienen a la mente y te llenan tanto de alegría como de pena, pero siempre buenos recuerdos. Planes de futuro, que hacen que vayas haciéndote un planing de una vida ajetreada en tu mente, con notas y todo. Ideas innovadoras, gilipolleces que se pasan por tu globo terráqueo, cosas inimaginables que ninguna persona podría llegar a entender, demasiadas tonterías e idioteces que inundan tu imaginación. Pero entre todo esto, entre recuerdos, entre gilipolleces, entres planes futuros, hay algo que sobresale, una sencilla cosa que no deja de recorrer de norte a sur toda tu mente, ella. Lugares que has llegado a apropiarte, marcándolos como tu territorio mediante garabatos, hechos al ton ni son con un estúpido rotulador. Momentos que sabes que no van a salir de tu cabeza hasta que la muerte te separe de ellos, los cuales quieres repetir una y otra vez. Paseos que has dado junto a ella, donde tu corazón latía al son de tu canción favorita. Con todo esto, llegas a darte cuenta lo importante que ha llegado a ser esa chica en tan poco tiempo, sin darte apenas ni cuenta.

jueves, 12 de mayo de 2011

Punto de referencia

Poco a poco el Karma se va comportando. Poco a poco las cosas empiezan a tomar un rumbo adecuado, con sus fallos y tropiezos, pero mejor que el que tuve que coger por obligación. No sé por qué ha sido... Por mis amigos, que han hecho que esté en mi línea de siempre; por la música, donde Matt Bellamy como Alex Turner han podido que en ciertas ocasiones me sienta como si ellos fueran una banda sonora de mi vida; por el baloncesto, que hace que el desahogo se uno de mis puntos fuertes. Sí, habrá sido una popurri de todo eso. ¿Y ahora qué? Supongamos que lo que me ha hecho poder estar medianamente alegre y sonriente cada día, ese gran punto de referencia, a la vez lejano como cercano, todavía por descubrir. Sigamos con ese objetivo, aún sin saber ese final inesperado que Turner quisiera conocer.


viernes, 15 de abril de 2011

Thanks. Grazie. Grâce.

Creo que ya es hora de volver a escribir, bastante creo que he esperado, pero tenía mis razones. Además de que no tenía ganas, ni tiempo, ni autoestima, la verdad es que no sabía como empezar a escribir algo. Todavía me acuerdo de esa vez que dije en una entrada, al principio de este 2011, que este iba a ser mi año, que lo veía venir, creo que cada vez lo pienso menos. Nada positivo, y todo negativo, todo lo malo que podía pasarme, siempre me pasa. Supongo que será ese gran error al tomar las uvas en Nochevieja, o supongo que será el Karma (cosa que estoy tomándome día a día más enserio, porque cada vez se cumplen más cosas). No lo sé. Demasiadas cosas pasan delante de mis ojos sin saber cómo actuar, sin saber qué hacer. Y en todo lo que me puedo apoyar es en mis mejores amigos, porque, ¿qué haría yo sin ellos? Siempre están ahí cuando lo necesitas, y me alegro de haberlos conocidos, porque son muy grandes, y a ellos quiero pedirles gracias en esta entrada, aún sufriendo lo que este fatídico año se está enzarzando conmigo. Gracias.

martes, 25 de enero de 2011

Añorado futuro.

¡Qué ganas de irme de aquí! Siempre teniendo la sensación de no pintar nada en este país tan fiestero y en el que se come de maravilla, pero en el que no tengo la sensación de pintar mucho. Desde pequeño me he sentido literalmente "guiri". Siempre he tenido las ganas de irme a otro país, conocer otros lugares. Me gusta lo nuevo. Países... No sé cuál deciros... Con tal de estar viviendo en otro lugar, estaría más que satisfecho... Holanda, Estados Unidos, Noruega... No sé por cuál decantarme... Erasmus. Esa palabra tan deseada desde descubirla en la ESO, esa beca que me hará descubrir si de verdad valgo para estar viviendo en otro país o como me equivoco y España es mi país... No sabe no contesta. Ideas que he tramitido a mi madre, a lo que ella me ha podido responder una y otra vez: "¿Tan poco nos quieres hijo?" Añorado futuro.

domingo, 23 de enero de 2011

Una parada en el tiempo.

Después de semanas sin desahogarme; semanas sin hacer que mi cabeza desprendiera palabras alegres o deprimentes, dependiendo de cada momento; semanas sin poder escribir cada cosa que pienso sobre las cosas que suceden a mi alrededor o simplemente a mí mismo; semanas de momentos más bien tristes; semanas en las que ha pasado de todo.

Después de pasar una Navidades no demasiado buenas para lo que se espera que sean unas Navidades medianamente normales, con unos no muy buenos momentos en los que se encontraba mi familia y sobre todo yo.

Después de que una semana pensara que todo se iba a ir todo a la mierda, sin saber un por qué, teniendo esa duda cada día, mientras escuchaba consejos de mis mejores amigos, cosas que no me he podido explicar todavía.

Después de una última semana, en la que sin avisar, la muerte ha llamado a la puerta de la familia, sin saber muy bien por qué, ya que no la esperábamos, sobre todo yo. En la que he arreglado cosas y he tenido que saborear sentimientos que no quisiera volver a probar hasta dentro de mucho tiempo, si puediera ser nunca.

Después de tantas cosas, toca hacer una reflexión, una parada en el tiempo, en la que me pare a pensar las cosas buenas que viví junto a ella (y no las malas), en la que piense que todavía sigo pensando que este es mi año, aunque no haya empezado con buen pie, en la que piense que todo dará un vuelco y estaré al contrario de cómo estoy ahora.

domingo, 2 de enero de 2011

Este es mi año, lo quiero.

Dejamos atrás un año lleno de momentos grandiosos, dulces, fantásticos e impresionantes mezclado con recuerdos no tan buenos y alegres, dejamos atrás un año lleno de viajes, con mi equipo, con mi mejor amigo, Murcia, Durango (Bilbao), Santander, etc., dejamos atrás un año lleno de todo tipo de experiencias, unas calabazas, ser campeón de la Comunidad de Madrid, terminar toda una una era con el mejor tutor y mejor clase que he tenido y sobre todo vivir todo ese año con todas las ganas posibles a pesar de los malos recuerdos que hayan existido en él; dejamos atrás al 2010.

Y ahora me pregunto, ¿qué pasará este año? No lo sé. Un amigo, mi mejor amigo, me ha dicho que va a ser nuestro año, quizás, ¿una buena novia? ¿Sacar una buena media? ¿Seguir jugando a un buen nivel de baloncesto? ¿Hacer más amigos? ¿Que mi Atleti consiga algo bueno esta temporada? No lo sé, ni quiero imaginármelo. Por algo no quiero hacer este año propósitos, quiero que todo sea una sorpresa, sin tener una meta fija, sino una seria de opciones que vaya eligiendo para llegar a una meta incierta, no sé si me explico con claridad. Quiero un año mucho mejor que el año anterior, cosa que es complicado, porque ha sido algo muy GRANDE, pero quiero que se llene de momentos inolvidables, cosas que sean distintas a lo que ya he hecho. En fin, creo que este año va a ser el mío, lo presiento, no sé muy bien por qué, pero estoy creyendo en un que va a ser un buen año, el mío. Este es mi año, lo quiero.

viernes, 31 de diciembre de 2010

¡Qué mal te está sentando la adolescencia!

Rapidez. Ésa es la palabra clave para lo que voy a empezar a escribir. Tan característica en estos últimos años que no sé ni cómo explicarlo.

No sé si soy la única persona a la que le pasa, pero me he dado cuenta de que estos años han pasado demasiado deprisa. No sé, quizás sea cosa mía, pero, me pongo a analizarlos y digo: "no puede ser, parece que fue ayer cuando salí del Alkor y me metí en el Amor de Dios" (mis dos colegios) y me doy cuenta de que han pasado ya DOS años. " Parece que fue ayer cuando pedí mi hermana a los Reyes Magos", " parece que fue ayer cuando en mi casa éramos cuatro, y no tres"...desde hace unos años, TODO se piensa de esta forma:  "parece que fue ayer".

No sé si será por la edad, mi entorno, mi forma de ser (que dicen que es, principalmente, alegre), las cosas buenas que me pasan y de las que no me doy cuenta...no sé. Pero lo cierto es que esta idea me come mucho la cabeza desde que puedo razonar y desde que me di cuenta de ello. He pasado momentos muy buenos y a la vez no tan buenos que, gracias a Dios, juntos han durado bastantes años. Aunque a mí me han parecido tres o cuatro, nada más. Repito, no sé si seré la única persona a la que le pase todo esto, espero que no, pero aún así creo que deberíamos todos a ponernos para pensar todo lo que ha cambiado nuestra vida durante este preíodo, la adolescencia.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Puñetera vergüenza, siempre dentro de mí.

Desde pequeño, siempre con ese pesado sentimiento que no te deja en paz ni un solo segundo, que te agobia en cada nuevo encuentro con alguna persona, siempre haciendo lo posible por hacerte no sentirte cómodo en cualquier sitio o lugar, lo odio. Pero, ¿qué es lo malo? Que es demasiado difícil de quitartelo de encima. ¿Genética? No, mi padre se abre a todo el mundo, igual que mi madre. ¿Trauma familiar? Si es por esto, la verdad es que no me acuerdo, porque desde siempre he sido vergonzoso, hasta con el Mickey Mouse que había en Disneylandia, patético, hasta que me hice la foto con el bicho. Pero bueno sigamos hablando de este gran incómodo problema. Ese problema que no me ha dejado casi nunca hablar con las chicas, y sobre todo con la que me gusta. Ese estúpido sentimiento que te hace decir gilipolleces con tal de quedar bien. Esos asquerosos pensamientos que te hacen actuar de una forma diferente a la que eres tú con tal de que pensar que esas personas te vean bien, no sé si me explico. ¡Maldita vergüenza! No me dejas nunca en paz... ¡Puñetera vergüenza, siempre dentro de mí!

Pero bueno, gracias a Dios, cada año que pasa se va superando, me voy abriendo más a la gente, y creo, y supongo, que les caigo bien, siendo tal y como soy. Y si no les gusta mi carácter, mi forma de ser, que miren para otro lado y se busquen otra persona, porque me he asentado en un lugar, y ni la vergüenza ni otra cosa me hará moverme de ese sitio.

lunes, 20 de diciembre de 2010

¡Qué extraño sentirse tan bien!

Porque cosas que te han llegado a importar de veras, pueden desaparecer sin que te des cuenta, pudiendo llegar a ser hasta buenas, sin ningún sentido lógico ni emocional, pero son capaces de provocar el sentimiento opuesto, sin saber muy bien ese por qué. Y te puedes llegar a decir a tí mismo: ¡Qué extraño sentirse tan bien!

Una sensación de creer que tienes que encontrar la felicidad en otra parte y no en la que pensabas que estabas encontrando. La vida da demasiadas vueltas, y siempre encontrarás la mejor o la peor, pero las irás encontrando y dándote cuenta de cuáles te pueden servir o cuales debes desperdiciar, o mas bien, abandonar con el tiempo. Te darás cuenta, en el acto o en cualquier extraño momento que se produzca en tu vida, de cómo tenían que ser las cosas verdaderamente y no como tus sentimientos o tu cabeza te hacía verlas. Y todo culmina siempre en tu destino, algo que puedes controlarlo, pero que no sabes cuál te va a deparar a tí.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Vamos a ver de qué color pinta el azul.

Vamos a ver de qué color pinta el azul. Según mis fuentes, no sé si equívocas o verídicas, el azul se corresponde con la tranquilidad, con la amistad, con la pureza, con lo frío, ¿pero por qué me corresponde a mí? I don´t know... Desde pequeño no has sido mi color favorito, y todo por ua razón muy lógica: sentimiento rojiblanco. Pero el rojo no me empezó a dar tan buena suerte como yo esperaba, y ya al tiempo, al saber el daltonismo que tenía, lo dejé por el azul. El rojo no lo diferenciaba demasiado bien. ¿Y por qué el azul? No lo sé, y parece que nunca lo sabré, pero empecé a ver la vida pintada de azul, de cielo, de mar, de charcos, de frío, de pitufos... Y reflexionando, no sale nada. Aunque pensándolo bien, el azul es un color que al verlo te calma, te hace sentirte bien, o por lo menos a mí. Un color que cada vez que te despiertas lo ves mezclado con rayos de sol, con esos rayos amarillentos, que quieras o no, te hacen sentirte bien, de una manera o de otra. Color mezclado con el verde, que te da como resultado, pensándolo bien, a Santander, Noruega, sitios inolvidables para mí. No sé, sigo sin saber cómo explicarlo, pero algo podréis sacar, digo yo. Esperemos que sí.

jueves, 9 de diciembre de 2010

¿Por qué seguimos igual?

Tras tanto tiempo, unos cuantos meses, ¿por qué seguimos igual? ¿Era tan importante? No lo creo, supongo que fue algo del destino, o ya vamos más allá, como dice Earl, del Karma. Tantas cosas buenas no podían terminar en algo aún mejor, aunque tuvieras lo mejor de lo mejor preparado para ese momento tan especial, para culminar la jugada perfecta de tu vida, la mejor del año. ¿Y por qué seguimos así? ¿Rabia? Se podría decir que sí. ¿Impotencia? Más aún, y más viéndolo desde mi perspectiva de aquel entonces, sin poder hacer nada, sin poder volver atrás y haber tenido unos cojones tan grandes como los que había que haber tenido en ese momento.

Pero no los tuve, así que ajo y agua como diría mi madre, a apechugar con lo que se tiene y mirar adelante, sobre todo a ese adelante que se pronostica como muy grande, porque si ese destino no quiso entrometerme en su vida, querrá que me entrometa en otra, que seguramente será más indicada y mejor.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Cada uno tenemos las nuestras.

Con una palabra os lo aclaro en un momento. Manías. Y sí, yo tengo muchas, por no decir demasiadas, desde pequeño, no sé si por trauma infantil por ser tan feo, por ser gordete, por ser del Atleti, no lo sé muy bien, pero tengo demasiadas diría yo. Pongamos un ejemplo que tengo en casa: no puedo cojer un tenedor, una cuchara o una cucharilla que del mango de éstas acaben redondas, tienen que acabar en punta, porque no soy capaz de comer con un cubierto así. Sí, chorradas que te hacen que te sientas especialito aparte de tu maravillado daltonismo (cosa sufrida hoy, porque era de noche, no se leían los carteles de los contenedores de basura, y no sabia que color era cada uno, sí, triste). Pongamos otro ejemplo maníatico, extraño: situémonos que estoy andando por la calle, y hay un cartel de coche, que puedo llegar saltando a darle, pero digo, que chorrada, si voy a parecer gilipollas. Pero no, me entra un agobio encima, que a lo mejor después de andar cinco minutos más, vuelvo solo para darle, y así sentirme agusto, cosas que me pasan con muchas otras, que me las propongo y si no las hago puedo reventar...

Porque sí, cada uno tenemos las nuestras, unas no muy comunes, otras que son chorradas y algunas que no tienen importancia, cosas que te hacen diferente a los demás.

Pan con pan, comida de tontos.

Expliquemos que puede parecer esto, bueno más bien de qué voy a hablar esta vez. Solo diré tres palabras: CO-MI-DA. ¿Y ahora me diréis, vaya gilipollez de entrada, no? Pues sí, una gilipollez, pero anda que nos os puede gustar comer como cerditos en cualquier restaurante, o ya mismo en casa. Por ejemplo, yo cuando son vacaciones y tal, tengo mis 5 comidas diarias, pero siempre entre medias picando, un chocolate caliente, patatas, y todo, ¿para qué? Para nada, porque no engordo... Es una cosa... Porque pan con pan, comida para tontos, o eso me dice mi madre...

Bueno cambiando ya estas estupideces, os pondré mis platos favoritos, que no hay mal que por bien no venga, ¿o no guacchi?

1º Las cena de navidad que pone mi MAMÁ, todo lo que pone... No hay un favorito claro...


2º Podríamos decir que el filete de mi abuela, con sus patatas, que también tela...


3º La lasaña de mi mamá, de atún, una cosa... Que puff...

jueves, 2 de diciembre de 2010

Se podría llamar... Guacchi?

¿Vaya palabra no? Pues sí, es una palabra. Y os la puedo definir como un adjetivo, como un estado de ánimo, bueno o como tu lo veas. Sinónimos puede ser genial, increíble... Pero lo más increíble, o digo más guacchi de la palabra es el origen que tiene, que pensándolo bien, ¿cuál fue? La palabra proviene de una chica que es un poco orgullosa, pero bueno, se puede pasar... Así que ya sabiendo el significado de esta sublime palabra, pondremos unas fotos, que se podrían llamar.... Guacchi?




lunes, 15 de noviembre de 2010

Soy bastante especialito

¿Por qué me fijaré tanto en cosas absurdas de una persona? A ver, empecemos con una. El olor. Bueno, esta no es muy extraña entre todo el mundo, pero anda que no me paro a oler el rastro que deja una persona (más chicas que chicos claro), y dependiendo de eso, ya tengo una idea de esa persona. Los que más me gustan... Sobre todos los dulces, a vainilla y cosas parecidas, aunque luego también hay otros que me pueden hipnotizar de un momento a otro. Pero bueno, dejemos estas mariconadillas, empecemos con lo absurdo. En primer lugar, y muy criticado por un gran amigo mío (que es igual de feo que yo, todo hay que decirlo), me fijo mucho en la nariz de una persona, y ya no es por obsesión ni nada de eso, es por instinto, algo extraño. Si me tengo que meter con alguien, acudo muchas veces a las napias de la gente... Sí, soy extraño, bueno no, auténtico. En segundo lugar, en su carácter hacia mí, es decir, soy tímido y me gusta una persona que me haga quitarme ese horroroso problema que tengo desde la niñez, en eso me fijo mucho. Y en tercer lugar, y ya mencionado algún día que otro, en la música que escucha, es un factor que me metió mi madre, y que mi madre critica a muchas personas por la música que escucha, es pura genética, heredado.

Leyendo estas rarezas de mí, pensaréis que soy bastante especialito con las chicas, alguna chica cántabra lo sabe bien, pero no os lo niego, es algo que tengo y no soy capaz de evitar, una autenticidad mía.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Sin la música, la vida no tendría sentido.

La música, algo con lo que, por lo menos yo, si no existiera, no podría vivir. Siempre a sido mi puerta de escape a muchos problemas, o para concentrarme antes de un partido, o tan simple como para pasar el rato en un viaje largo, pero una de mis necesidades basicas es un mp3. Siempre lo llevo a todos los lados, en el coche, calle, casa, colegio, entrenamiento, siempre. Como ya he dicho anteriormente, me ha servido para ver si una persona es realmente interesante, solo por su música. Ya sé, parecerá una tonteria, pero soy así.


Bueno la música que escucho, Indie y Alternativo (aunque algunas canciones de otros estilos no están nada mal, como la auténtica que ha tenido la idea de escribir sobre esto sabe), lo sé, es rara. Y fui metido en esta rareza por mi madre, fanática del Progresivo y que se abrió poco a poco al mundo que yo descubrí. Y no me avergoncé de que me gustara esta música mientras los demás chavales en mi clase escuchaban (en primaria) esa mierda de música, como por ejemplo SJK (Santa Justa Klan), que no sé como podían escuchar eso, pero bueno, agua pasada. Cuando ya pasé a la E.S.O, me di cuenta, que la gente ya empezaba a abrir su personalidad musical, una amiga a Tokio Hotel, otros se pasaban al rap, otros se iba por el rock punk y tal, había de todo en clase. Y ya la gente empezaba a conocer parte de mi música, e iba encontrando en Tuenti gente como yo. Por conclusión, en Bachiller encontré a gente que ya era igual que yo, musicalmente hablando, y ya veo, que no es una rareza, es música auténtica.

Ya sabéis algo más de mi, no es bastante interesante, pero como ya os he dicho, para mí, sin la música, la vida no tendría sentido.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Empecemos con algo.

La verdad, es que empiezo sin ideas, no sé ni sobre qué escribir, así que empezaré y ya irán saliendo, supongo...
Mmmm... Música, sí. Esta es una de las cosas de las que más me fijo de una persona (aparte de la nariz y el olor, aunque ya hablaré otro día sobre esto), una cosa muy importante para mi, de parte de mi madre, que me metió en un mundo diferente, en una música no dedicada para niños, desde que era pequeño. Pensaréis que fui raro, y no lo voy a negar, me gusta ser diferente, hacer cosas diferente a los demás, no caer en las cosas comúnes, vestirme diferente, es decir, tener una personalidad propia y que pueda llamar la antención. Aunque la verdad, nací ya de por sí diferente, además de feo, salí defectuoso, pesando más, y para el colmo, alérgico al polen y daltónico, que se puede pedir más...

Luego fuí creciendo, me metí en baloncesto (cosa que también hablaré en otro momento) en vez de fútbol como todos los chavales, aunque nunca destaqué en el deporte, todo hay que decirlo. Me dejé el pelo distinto a los demás, y bueno la música, sí, que de eso iba a hablar (¿Has visto como no hace falta tener unas ideas para empezar escribir de muchas cosas?). Indie y Rock alternativo es mi punto débil, y a casi todo el mundo que le digas esto, te dirá, R-A-R-O, pero no es raro, es A-U-T-É-N-T-I-C-O, y si no tienes un poco de culturilla musical no es mi problema, ¿no crees? Este mundo, como he dicho antes, no fue mío, fue de mi madre, que se lo fui quitando, hasta acoplarme a conciertos alucinantes, de Muse, de Coldplay, de Pink Floyd, y los que me quedan por ver...

Bueno, en resumen, ser original no es ser raro o diferente, es ser auténtico.